Premio MB 2018 - Maestro Barrio: Asociación Cultural La Kalle.

Maestros de hoy, compañeros de mañana.

Desconfía de aquellos que te enseñan nombres, fórmulas y fechas y que siempre repiten modelos de cultura que son la triste herencia que aborreces. No aprendas sólo cosas, piensa en ellas y construye a tu antojo situaciones e imágenes que rompan la barrera que aseguran existe entre la realidad y la utopía.

Después sal a la calle y observa: es la mejor escuela de tu vida.”

Introducción.

Desde el IDYS venimos realizando un programa de aprendizaje no formal con certificación propia. Ésta, se construye con un respaldo de la red de experiencias y conocimientos vinculados al instituto y aplicados en el hacer. A su vez, la certificación del IDYS está avalada por el mapa afectivo que ha construido con el tiempo, las relaciones de apoyo mutuo y la praxis, ya sea con procesos de aprendizaje o con investigaciones situadas.

Hemos identificado tres niveles de certificación, en un primer círculo se encuentran las Hacedoras que han formado parte de un proceso aprendizaje, en un segundo círculo se encuentran los Expertos que trasfieren conocimientos específicos y en un tercer círculo los Maestros Barrio que transfieren conocimientos de una manera más holística en procesos de territorialidad ético/afectiva más complejos y de largo recorrido.

Estos Maestros Barrio se componen de organizaciones enteras en las que se incluyen personalidades militantes, historias de vida vinculadas al aprendizaje no formal y formas de resistir en común en las que el centro y el valor añadido de los procesos se convierten en el método desde el que expandir los conocimientos. Un sistema que se regenera a través de una estructura de apropiación de diferentes responsabilidades, retos y cuidados para validarse (a sí mismas) sus diferentes logros y procesos sociales.

Celebrar juntas lo que compartimos y hacemos.

Con carácter festivo y con la intención de hacer un reconocimiento especial a aquellas entidades que han tenido un papel clave en el proceso extitucional del IDYS planteamos los Premios MB 2018, que se entregarán hoy a las 17:00h, en un espacio para afectarnos y celebrar.

Este año el premio recaerá en la Asociación Cultural La Kalle por su papel clave en la construcción de los itinerarios de aprendizaje del IDYS y además por su trayectoria de colaboración continuada con los diferentes programas desarrollados.

Desde el 2015 hemos desarrollado talleres conjuntos, conspiraciones de futuro, reflexionado en el compartir barrio, ampliado nuestras redes, traspasado herramientas de resistencia para combatir la precariedad. Situaciones que han articulado procesos de aprendizaje en algunos casos dirigidos a la propia organización de La Kalle y otros dirigidos a la intervención de espacios del Barrio de Vallekas.

Por todos estos motivos y otros tantos que se nos hace interminable nombrar, nos parece muy importante reconocer la labor de la La Kalle como miembro activo del ecosistema del IDYS y como organización que engloba unas formas de hacer, relacionarse y articular aprendizajes no formales para, con y desde el barrio y sus ciudadanas. La figura del Maestro Barrio es aun mas importante en este caso por nuestra conexión con el territorio vallecano, siendo un elemento fundamental en las maneras de pensarnos y desarrollarnos desde el IDYS.

Asociación Cultural La Kalle, desde el feminismo, la transformación, la autonomía y la creatividad haciendo del barrio más calle.

La organización La Kalle lleva 34 años colectivizando sus aprendizajes -vinculados al territorio de Vallecas- desde la interculturalidad, la escucha, las estructuras sinérgicas del construir equipo, la iniciativa barrial pero a la vez sensible a escuchar(se) los cambios, las pedagogías del acompañamiento y transmisión entre pares, el diálogo, la confianza. Una organización que está siempre observando pero sin olvidar la diversión. Un ecosistema que estructura sus capitales intangibles entre las relaciones afectivas para transmitir piel a piel los conocimientos, los espacios para socializar la memoria y el esfuerzo de un trabajo incesante.

En los años de experiencia de LaKalle existen formaciones regladas y no regladas, a través de estos formatos han generando una fórmula con la que conectar su realidad y la formación. En el caso de la formación reglada, La Kalle vincula sus programas y metodologías “no formales” dentro de espacios de formación reglada para certificar sus prácticas y experiencias tanto hacia las participantes como hacia las trabajadoras. Si los visualizamos en su máximo exponente de formación no reglada, LaKalle ejecuta sus espacios de aprendizaje desde la realidad imperante, desde el día a día en comunidad. Quienes habitan de LaKalle se atraviesan, se desarrollan y resisten en las relaciones construidas desde el amor a la práctica y la adaptación afectiva. Viviendo y sintiendo.

La organización La Kalle se estructura entre una comunidad de aprendizaje, la identidad de tomarse la misma organización como proyecto personal y una oportunidad para confluir con otras. Sus habitantes tienen implícito el error como una forma de construir sus propias preguntas y aprendizajes colectivos, en un ensamblaje entre el trabajo profesional y la militancia social.

Como todas las organizaciones tienen sus proyectos simbólicos; la Educación de Kalle, el Iroko, el espacio de programación, planificación y evaluación, la FabLabTeka, los talleres de en los IES, el Centro de Acogida al Refugiado (CAR), el Centro de día (El Lokal), la Karpintería, el itinerario de Microinformática y el de Komercio, la Lanzadera de empleo, la Escuela de Samba y el Club Juvenil son algunos de una lista eterna. Su potencial en red se abre a diversos colectivos, entidades y proyectos como: Todo por la Praxis – Secretariado Gitano – Coordinadora Infantil y Juvenil de Vallecas – MediaLab – La Koma – Garaldea – Aritzkuren – Mesa de Convivencia de Vallecas – Radio Vallecas – EAPN – AAVV Palomeras Bajas – AAVV Alto del Arenal – Orgullo Vallecano – Injucam – Fundación de Lesionados Medulares – Cofradía Marinera – Cada Lata Cuenta – La Rueca por señalar algunas de tan cuantiosas conexiones.

 

En La Kalle también exiten malos y buenos momentos, etapas de inestabilidad cíclicas donde el aguante y el mantenimiento colectivo desde los cuerpos, la precariedad y la intensidad psicológica pudieron mantener viva la organización. Opciones fallidas para crecer como organización y representar sus formas de hacer en el barrio y cada uno de los distritos del mismo. Compaginadas con jornadas navideñas de calor y desborde afectivo, superaciones personales simbólicas que marcan su historia a fuego y que forman parte del creer en La Kalle, porque “en esta sociedad todas somos capaces”. Traspasos de responsabilidades para seguir con la “música maestros/as” o el mismo reconocimiento de muchas ciudadanas de Vallecas tras años de acción. El “ser, el deber ser de La Kalle”.

Esta claro, La Kalle es mucha calle -y mucho barrio- guarda y redistribuye desde sus baúles y las capacidades sensibles los aprendizajes y las certificaciones posibles para seguir haciendo, para hacerse a sí mismas y hacer a otras. Para generar redes afectivas, para evaluar y certificar la intervención social desde las pieles, las energías y las visiones de futuro. Plantando y regando buen vivir y buen conocer sin descanso.

IDYS y La Kalle. Allá donde surja la necesidad de aprender(nos). Ahí estaremos.

Después de muchas inter/intra relaciones, emociones y celebraciones desde 2015, todo se desborda. Conversaciones y sueños personales se remezclan con estrategias para conectar de forma colectiva lo teórico, lo práctico y la sabiduría. Parece que estamos en el momento de pasar a la realidad que buscaban dos personas de las nuestras, cuando decidieron redistribuir el 50% del poder de cada una de ellas para otras muchas que llegaban ansiosas, ilusionadas y responsables con la utopía -vivida-.

En estos momentos, llevamos un año -a la sombra del trabajo cuidadoso en el proceder- desarrollando un itinerario formativo desde el que constituir un Albergue Juvenil que compagine la kalle y el kampo, pero que también compagine esencias y capacidades colectivas. Este proceso de aprendizaje implica desarrollar el proyecto desde su génesis, realizando conjuntamente un diagnóstico para la implantación de la propuesta, un codiseño y una cocreacion del proyecto arquitectónico, un proceso de formación continua a partir de la autoconstrucción de la infraestructura, la definición de un plan de negocio y de viabilidad para construir sostenibilidad económica.

Soñar juntas el albergue se ha convertido en si mismo en un itinerario socio/afectivo infinito. Estamos fuertes, somos humildes e intensas, estamos construyendo las herramientas para realizar nuestra artesanía, vamos lentas pero lejos. Aprendemos Haciendo -el amor-.

Todas invitadas a compartir el día “a pie de barrio” con la Asociación Cultural La Kalle!